08/09/2026
"LA VIOLENCIA NO TIENE GÉNERO. TIENE CONSECUENCIAS".
Por. David Dominguez Povedano .
Vi el video de Cozumel. Vi a un joven agachando la cabeza, cubriéndose, no respondiendo. Vi a una joven golpeando con rabia. Y luego leí la frase que más duele: “¿y qué? peleamos y ya, lo normal”.
Y ahí entendí que lo más grave no fue el golpe. Lo más grave es que creemos que la violencia puede ser normal.
Nos hemos pasado años —y con justa razón— gritando que a una mujer no se le toca. Y es verdad. Nunca se le debe tocar.
Pero en ese grito, se nos olvidó enseñarle a nuestros hijos algo más profundo: a NADIE se le toca.
Si fuera al revés, si el que jala el cabello y patea fuera él, hoy Cozumel estaría incendiado. Y con razón. ¿Pero por qué cuando la víctima es un hombre nos reímos, lo compartimos como chisme, lo minimizamos?
Eso no es equidad. Eso es venganza disfrazada de igualdad.
La equidad de género que yo sueño no es la que dice "ahora te toca a ti aguantar". La equidad que sueño es la que dice: "a ti, a mí, a todos nos debe doler el mismo golpe".
Un hombre que no responde a una agresión no es débil. Es un joven que, quizás, fue bien educado. Y una mujer que golpea no es empoderada. Es una joven que está pidiendo a gritos ayuda, límites y orientación.
Hoy no necesitamos linchar a una adolescente de Bachilleres. Necesitamos abrazar a dos adolescentes que están perdidos. Él, para que entienda que no tiene por qué soportar violencia para demostrar hombría. Ella, para que entienda que golpear no la hace fuerte ni graciosa.
A los papás de Cozumel les digo: revisemos en casa. ¿Qué estamos normalizando? ¿Qué estamos aplaudiendo? Porque la violencia no empieza en la escu
ela. Empieza en la mesa, cuando celebramos el "así se hace" sin preguntar cómo se hizo.
Que este video no sea para el morbo. Que sea para el espejo.
Que nuestros hijos regresen de la escuela sin ser víctimas, pero tampoco convertidos en agresores.
Con el corazón en la mano.
Dr. David Domínguez Povedano.