03/06/2026
Recibimos este reconocimiento no solamente en representación de quienes hoy integramos la Tuna Universitaria Católica de Santa María, sino también en nombre de aquellos estudiantes, egresados y maestros que, durante más de medio siglo, han contribuido a construir esta historia con esfuezo, sacrificio y amor por nuestra Universidad. Es un homenaje a nuestro fundador, el doctor Norberto Zeballos, quien en 1969 comprendió que la universidad va más allá de las aulas: es un espacio para cultivar valores y experiencias que marcan la vida para siempre.
Como una de las expresiones más universales de la vida académica, la Tuna trasciende fronteras como símbolo de hermandad, arte y servicio. Ser tuno es adoptar una filosofía de vida basada en la fraternidad, la disciplina, la alegría y el respeto por la tradición. Tras cincuenta y siete años de historia, cada generación ha dejado una huella imborrable, por lo que esta medalla pertenece también a quienes nos precedieron, a quienes ya no están físicamente y a quienes mantienen vivo este legado cultural.
Con el escudo de la universidad en el pecho, el nombre de Arequipa en la voz y el Perú en cada viaje, la Tuna ha llevado su identidad a diversos rincones del mundo. Esta agrupación encarna los valores de perseverancia, compañerismo y alegría, reflejando a una casa de estudios comprometida con el desarrollo de la región y del país. Por ello, el agradecimiento se extiende a las autoridades universitarias por su respaldo constante, compartiendo el galardón con docentes, familias y cada integrante que ha vestido el traje con orgullo.
Se asume esta distinción con humildad y gratitud, entendiéndola no solo como un premio a la historia recorrida, sino como un firme compromiso con el futuro. Al final, las medallas reconocen el pasado, pero son las nuevas generaciones las encargadas de construir el mañana.
Mientras exista un estudiante dispuesto a aprender, a entonar una canción y a tender la mano a un compañero, la Tuna Universitaria seguirá viva. Que continúe la música, la amistad y la tradición, para que las futuras generaciones miren hacia atrás con el mismo orgullo con el que hoy se honra a quienes abrieron el camino.