04/04/2026
SEMANA SANTA
LETANÍAS de la PRECIOSÍSIMA SANGRE
de NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que sois un solo Dios,
Sangre de Cristo, el unigénito del Padre Eterno, sálvanos.
Sangre de Cristo, Verbo de Dios encarnado,
Sangre de Cristo, del nuevo y eterno testamento,
Sangre de Cristo, derramada sobre la tierra en la agonía,
Sangre de Cristo, vertida copiosamente en la flagelación,
Sangre de Cristo, brotada en la coronación de espinas,
Sangre de Cristo, derramada en la cruz,
Sangre de Cristo, prenda de nuestra salvación,
Sangre de Cristo, necesaria para el perdón,
Sangre de Cristo, bebida eucarística y refrigerio de las almas,
Sangre de Cristo, manantial de misericordia,
Sangre de Cristo, vencedora de los espíritus malignos,
Sangre de Cristo, que das valor a los mártires,
Sangre de Cristo, fortaleza de los confesores,
Sangre de Cristo, inspiración de las vírgenes,
Sangre de Cristo, socorro en el peligro,
Sangre de Cristo, alivio de los afligidos,
Sangre de Cristo, solaz en las p***s,
Sangre de Cristo, esperanza del penitente,
Sangre de Cristo, consuelo del moribundo,
Sangre de Cristo, paz y dulzura para los corazones,
Sangre de Cristo, promesa de vida eterna,
Sangre de Cristo, que libras a las almas del purgatorio,
Sangre de Cristo, acreedora de todo honor y gloria,
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
V. Señor, nos has redimido en tu sangre.
R. Y nos hiciste un reino para nuestro Dios.
Oración. Omnipotente y Sempiterno Dios, que constituiste a tu Unigénito Hijo Redentor del mundo y quisiste aplacarte con su Sangre; te suplicamos nos concedas que de tal modo veneremos el precio de nuestra Redención, que por su virtud seamos preservados en la tierra de los males de la vida presente, para que gocemos en el Cielo de su fruto eterno. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.