19/04/2026
Buenos días, queridos hermanos y hermanas en Cristo 💜
Jesús sabe cuándo la fe está cansada y el corazón decepcionado.
Él no siempre se revela en lo espectacular, sino en la fidelidad silenciosa.
La fe madura no depende de verlo todo, sino de volver a caminar con sentido.
Así que anunciemos que tenemos un DIOS VIVO, que camina con nosotros.
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (24, 13- 35):
Dos discípulos caminaban hacia Emaús, tristes y desconcertados por lo sucedido en Jerusalén. Mientras conversaban, Jesús resucitado se acercó y caminó con ellos, pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les preguntó de qué hablaban y, escuchándolos, les explicó las Escrituras, mostrándoles que el Mesías debía padecer para entrar en su gloria.
Al llegar al lugar, le pidieron que se quedara con ellos, porque ya atardecía. Y estando a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio; entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero Él desapareció de su vista.
Ellos, con el corazón ardiente, se levantaron de inmediato y regresaron a Jerusalén para anunciar a los demás que el Señor verdaderamente había resucitado.