01/10/2026
Max Castillo nació en Puno, tiene ascendencia familiar en Pomata, el balcón filosófico del Altiplano. Estudió en la Escuela de Arte de la Universidad Nacional del Altiplano. Se desempeña como pintor, docente y curador. Ha participado en treinta y seis exposiciones individuales y colectivas incluyendo: La fiesta del K’usillo recientemente clausurada y que contó con la participación del poeta Omar Aramayo, el fotógrafo Uriel Montufar y otros pintores sobre el personaje icónico en las danzas y la historia del altiplano, el K’usillo.
Max ha bebido de las fuentes de la cosmovisión andina altiplánica, habiendo estudiado en profundidad al personaje icónico de las danzas del Altiplano: el K’usillo. Este fue el personaje de su tesis profesional y con el que danzó en la festividad de la Mamita Candelaria, la Pachamama.
Entre las exposiciones que ha realizado tiene mucha importancia aquella que trata sobre la cultura Pukara. Max pertenece a una nueva generación de pintores que han bebido de las fuentes de nuestra milenaria cultura.
Gamaliel Churata describe al k’usillo de la siguiente manera: “Pero de pronto, vibró sedeña la voz del Inka. -¡Khusillo: te buscan! Sacudido, volvíme. -¿Quién? Cerca al noble dignatario, abría los brazos en cruz un venerable anciano. -¡Hijo mío! He aquí que los testarazos del ciclón habían trozado al más noble y añoso roble de mi kharkha. ¡Mi padre! Besé sus pies y los lloré. ¿En qué punto se ha seccionado el hilo de la vida?
Omar Aramayo dice: “El k’usillo es el sacerdote bufo de la cordillera. Antes estuvo de Pukara, incluso antes de los Chokelas, domesticadores y pastores de camélidos. Su edad se halla cifrada en los abrigos rupestres de Toquepala y Qelqatani. Sus andanzas, mohines, lisuras, el sortilegio creativo, en las paredes del neolítico primerizo, el rito, hablan del inicio de la cultura”.