08/10/2026
⚠️ Así se ve una marejada cuando encuentra una brecha en la duna.
Carros enterrados en la arena. Calles convertidas en ríos de agua salada. Comunidades incomunicadas durante días.
Durante una marejada, el mar busca el camino más fácil. Donde la duna está alta y cubierta de vegetación, la ola pierde fuerza y se queda en la playa. Donde hay una brecha, como un atajo de peatones, un paso de vehículos o un punto donde se extrajo arena, el agua entra sin freno y arrastra la arena hasta la carretera y las casas.
En Loíza lo conocemos bien. En marzo de 2018, la PR-187 quedó cubierta con hasta cuatro pies de arena, con vehículos atrapados y familias rescatadas. Y cada vez que se anuncia una marejada fuerte, esta carretera vuelve a aparecer entre las zonas más vulnerables de Puerto Rico.
Las dunas ocupan apenas unos 26 de los 501 kilómetros de costa de la isla grande. Son pocas, y cada brecha cuenta.
Por eso en Vida Marina trabajamos para cerrarlas:
🪵 Verjas que bloquean los atajos y dejan que la duna se recupere.
🚶 Paseos tablados que permiten llegar a la playa sin romperla.
🌱 Siembra de plantas nativas que atrapan la arena y hacen crecer la duna.
🪧 Rótulos y charlas educativas para que todos sepan el porqué.
Pero una verja no detiene al mar. Lo detiene una duna sana, y una duna sana depende de todos.
Cada atajo que abrimos hoy puede ser la brecha por donde entre el agua mañana. Y cada persona que usa el paseo, respeta la verja y cuida una planta recién sembrada está protegiendo su propia calle.
Tú también eres parte de la defensa de tu comunidad:
✅ Camina solo por los paseos tablados.
✅ No entres con vehículos a la duna.
✅ Si ves una verja rota o una brecha nueva, avísanos.
✅ Únete a nuestras siembras y comparte esta publicación.
Gracias a Loíza y a todas las comunidades que ya cuidan su costa con nosotros. 💚
Vida Marina – Centro de Conservación y Restauración Ecológica, Universidad de Puerto Rico en Aguadilla