18/10/2026
Una pausa para el alma…
¿He de llevar una carga?
«¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas!».
Salmo 68:19 (20), DHH
Hay cargas que llevamos en silencio: una preocupación familiar, una decisión difícil, el cansancio que se acumula. A veces creemos que tener fe significa poder con todo y seguimos adelante sin reconocer cuánto necesitamos ayuda.
El salmista bendice a Dios porque sostiene a su pueblo día tras día. Esa confianza no supone que desaparecerán las dificultades; nos permite afrontarlas sin exigirnos una fortaleza inagotable.
Podemos presentar a Dios lo que nos pesa y abrirnos al cuidado que recibimos mediante otras personas. Pedir ayuda, aceptar compañía y descansar también pueden ser expresiones de fe.
Hoy, ¿qué carga necesitas compartir?
Señor, ayúdame a confiarte mis preocupaciones y a reconocer las manos que me ofreces para sostenerme. Amén.