Los Padres de Alumnos del Colegio Cristo Rey, por fidelidad al Evangelio y al pedido de unión que Cristo nos hace, sintiéndonos hijos de la Iglesia Católica, reconociendo la inspiración de las Instituciones Educativas de la Compañía de Jesús y el valor Histórico y pedagógico de las características de su Educación, que las identifica, animados por nuestra experiencia y la de otros padres de alumnos
y sus asociaciones, convencidos de la conveniencia y necesidad de asociarnos, hacemos pública nuestra decisión de unirnos como Asociación de Padres de Alumnos. Como miembros de una comunidad educativa, aceptamos el desafío de ser los primeros responsables de la educación de nuestros hijos. Confiamos su educación sistemática e integral al Colegio, reconociéndole sus competencias, al pedirle su colaboración a nuestra inalienable responsabilidad del proceso educativo general de nuestros hijos. Y exhortamos a todos los miembros de la Comunidad educativa a trabajar juntos, en mutua colaboración constante y total. Somos concientes de que confiamos esta educación sistemática de nuestros hijos a educadores católicos de una Institución Eclesial de la Compañía de Jesús, y por ello no solo aceptamos las orientaciones de la Iglesia y su Jerarquía, sino que pedimos que todo el Colegio responda siempre fielmente a la auténtica fe cristiana, que deseamos para nosotros y nuestros hijos. Aspiramos a que esta Asociación sea para nosotros fuente de servicios, que nos ayuden a realizar mejor nuestra misión de Padres y Educadores, y, al mismo tiempo, sea instrumento de comunicación, trabajo, unión y dialogo no solo entre nosotros, sino con todos los Miembros de la Comunidad educativa, siempre buscando juntos la mejor educación de nuestros hijos y la mayor gloria de Dios. Estas declaraciones pretenden recoger, como Preámbulo, el espíritu y el sentido que animaron la creación de la Asociación y la redacción de estos Estatutos. Espíritu de esperanza y de servicio, de colaboración, de mutuo entendimiento y diálogo, de fidelidad y unión, de fe en Cristo y amor de hermanos, asociados para el bien de todos e indefectiblemente para el mayor bien de nuestros hijos. Queremos, finalmente, que estos Estatutos sean entendidos, interpretados y aplicados a la luz de este Preámbulo.