28/03/2020
Yo entiendo que es una situación muy difícil la que estamos pasando y lo más probable es que empeore, pero miren desde el otro lado; hoy estamos sanos, con hambre, sin ingresos, encerrados, pero sanos; nosotros los paraguayos somos los más solidarios, caritativos y nos ayudamos; solo nos falta un poco que comer; seguimos viendo a nuestros hijos sanos, a nuestros padres sanos, pero igual nos quejamos; ahora les pido mirar la otra cara, la cara de un país que no quiso encerrarse, que prefirió la gripe, al hambre, prefirieron ver morir a sus padres, hermanos, hijos, maridos o esposas a seguir encerrados con hambre y seguir viendo jugar a sus hijos o compartir con sus padres; un país donde 1 de cada 3 familias se vio afectada, un país donde lloran más de 600 muertes por dia; preguntense cuanto darían para volver el tiempo atras y encerrarse, aun pasando hambre.
Señores, nos recuperamos de una guerra donde casi nos extinguieron; y nos convertimos en la economía más prospera y solida en Sudamérica, con luces y virtudes, con gobernantes que no nos mereciamos; fuimos el verdadero fénix, nos levantamos de las cenizas, fuimos y seremos fuertes en la adversidad; pero hoy la consigna es no perder ningún paraguayo por esta peste; hoy debemos más que nunca cuidar a cada uno de nuestros niños, nuestros padres, hermanos y amigos; porque todos somos hermanos en esta hermosa nación que se llama PARAGUAY.
Nuestro paraguay nos pide que cuidemos de su gente, aun con hambre, aun con miedo pero sin perder la esperanza que vendrá un mañana mejor.
Quedarnos en casa y cuidar de todos no es una obligación; es un deber, y debemos cumplirlo con la frente en alto; sabiendo que luego volverán los asados, los partiditos de futbol, los encuentros con la flia; los días maravillosos donde reíamos.
Que no se pierda ninguna vida más, porque eso no lo vamos a recuperar; pero tengan por seguro que un paraguayo no morirá de hambre.
Cuando tengan dudas, miren nuestro pabellón patrio, recuerden cuantos hombres, mujeres y niños murieron defendiendolo, para que ustedes estén hoy aquí; y, si miren ese glorioso León en nuestro escudo, fíjense bien, porque la raza guaraní en vencer o morir; de que lado queres estar?
Les pido que analicen con la mente fria y las manos en el corazón; al hambre podemos vencer, pero de la muerte no podemos volver.
Salud hermanos paraguayos.
Christian Catella