02/06/2026
TRIDUO EUCARÍSTICO 2026
Lema Institucional:
“150 años formando corazones que adoran, sirven y construyen el Bien Común”
PRIMER DÍA
CORAZONES QUE ADORAN
Evangelio: Juan 6, 51-58
"Yo soy el Pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre."
Reflexión
Querida comunidad educativa:
Hoy iniciamos este Triduo Eucarístico poniendo nuestra mirada en la primera palabra de nuestro lema institucional: ADORAR.
Vivimos en un mundo lleno de ruido, de prisas y de preocupaciones. Muchas veces corremos de una actividad a otra sin detenernos a pensar qué lugar ocupa Dios en nuestra vida. Sin embargo, Jesús nos invita hoy a detenernos y a contemplarlo presente en la Eucaristía.
En el Evangelio escuchamos una afirmación extraordinaria: “Yo soy el Pan vivo bajado del cielo”. Jesús no dijo simplemente que nos dejaría un recuerdo o una enseñanza. Él quiso quedarse realmente con nosotros en el Sacramento del Altar. Cada vez que entramos en una capilla o una iglesia, no estamos frente a un símbolo, sino frente a Cristo vivo, que nos espera con amor.
Adorar significa precisamente eso: reconocer que Dios está presente y que es el centro de nuestra vida. Adorar es ponerse humildemente ante Él, agradecerle, escucharlo y dejarse transformar por su amor.
Durante estos 150 años de presencia y misión de las Siervas de Jesús Sacramentado, miles de niños, jóvenes, docentes y familias han aprendido que la Eucaristía es el corazón de nuestra identidad. No somos simplemente una institución educativa; somos una comunidad que encuentra en Jesús Sacramentado la fuente de toda su inspiración.
Nuestra fundadora y las hermanas que han pasado por esta casa educativa comprendieron que una educación auténtica no puede limitarse a transmitir conocimientos. Es necesario formar el corazón. Y un corazón se forma verdaderamente cuando aprende a encontrarse con Dios.
La adoración nos enseña que no somos autosuficientes. Nos recuerda que necesitamos de Dios para vivir plenamente. Cuando adoramos, aprendemos a confiar, a esperar y a descubrir que el Señor sigue actuando en nuestra historia.
Tal vez muchos de nosotros venimos hoy con preocupaciones, dificultades familiares, problemas económicos, desafíos personales o incertidumbres sobre el futuro. Jesús Eucaristía nos dice una vez más: “No tengan miedo, estoy con ustedes”.
En esta tarde, mientras contemplamos al Señor expuesto en el Santísimo Sacramento, pidámosle que forme en nosotros un corazón capaz de adorarlo no solamente durante estos momentos de oración, sino también en la vida cotidiana, reconociendo su presencia en cada acontecimiento, en cada persona y en cada servicio que realizamos.
Que estos 150 años de historia nos impulsen a renovar nuestro amor por Jesús Sacramentado y a convertirnos en verdaderos adoradores que buscan a Dios con sinceridad y alegría.
Pregunta para meditar
¿Qué lugar ocupa realmente Jesús en mi vida? ¿Encuentro tiempo para estar con Él y escucharlo?