Al iniciar el actual periodo de transición hacia la democracia, muchas comunidades emprendieron también su recuperación posible, luego de años de persecución y de silencio obligado a los que fueron sometidos. Algunas comunidades ya no tienen la misma configuración, pero han dejado un legado importante que aun debe ser reinterpretado para ser valorado en su justa dimensión. Un ejemplo concreto de e
sto lo constituyen las Ligas Agrarias Campesinas, que en su momento, ofrecieron uno de los espacios más valiosos de resistencia y de fortalecimiento de los valores en un contexto socio-histórico en el que se cercenaban las libertades básicas de los paraguayos y las paraguayas. Muchos de sus miembros, vivos y muertos, son hoy connotados referentes de la defensa y promoción de los DD.HH. Todavía el Estado paraguayo no ha iniciado un trabajo serio de reparación a sus miembros, con su organización, con su trayectoria y con sus aportes. Al respecto por iniciativa propia, la comunidad de Santa Rosa Misiones, ha planteado el inicio de un proceso de reparación histórica merecida en memoria para “Silvano Ortellado Flores”, quien en vida se entregó al desarrollo humano y espiritual de sus hermanos campesinos. Silvano Ortellado Flores participó en la conformación de una conciencia crítica sobre la realidad, bregó por una educación liberadora y fundó con sus compañeros las escuelitas campesinas para que las niñas y los niños se educaran en valores nuevos sobre la base de la solidaridad y participación común. Fue artífice de una comunidad dinámica y creadora, en el orden económico, social, religioso y cultural. Murió como mártir, perseguido por su ideología y su pensamiento centrado en el desarrollo pleno de la persona humana y comprometido con el futuro de su país. La Dirección General de DD.HH del MEC, interpretando el sentir de Santa Rosa de las Misiones, ha resuelto decididamente promover este proceso reparación para Silvano Ortellado Flores, y en su persona, a los demás compañeros de causa, con la creación de un Instituto Técnico Superior que lleve su nombre y que se proyecte en la comunidad como un espacio educativo y cultural que continúe impulsando la tarea emprendida por las ligas Agrarias Campesinas, reflejada en las escuelitas campesinas. Recuperar los valores de las luchas campesinas es un acto de justicia y reparación histórica. Pero además, la comunidad de Santa Rosa ha detectado la necesidad de formación de nivel superior de jóvenes y adultos, así como de formación profesional para la salida laboral inmediata de modo a colaborar con el desarrollo de la zona.