04/24/2021
EL LLAMADO A SER PASTOR
PREDICANDO A LOS PREDICADORES
Por: Elías Juan Bautista
Abril 23, 2021
Muchos pastores falsos en estos últimos tiempos han popularizado mentiras, ideas torcidas y falsas sobre el llamado.
Se han presentado ante multitudes con sus mejores y más costosos trajes, se han enriquecido, llenado de fama y se han construido hermosos templos, mega templos en donde la mayoría de ellos se deben a su audiencia, a sus patrocinadores, a sus diezmadores y ofrenda-dores; los cuales pagan por las mejores posiciones, sillas o privilegios en de la organización; discriminando, humillando y hasta ultrajando a las ovejas más pequeñas, humildes y sinceras.
Los falsos cristianos incubados en estas falsas doctrinas son realmente los que dictan al pastor donde, cuando y como debe de predicar y enseñar; los pastores por amor a su posición privilegiada deben doblar rodilla ante sus amos que promueven la falsedad.
Las nuevas generaciones creen y piensan que servir a Dios y aceptar el llamado a ser pastor es y consiste en ser humildes, amar y aceptar en el altar de Dios todo lo que sea necesario para atraer multitudes con un mensaje de motivación, de positivismo, de buena vibra y de amor.
Los pastores de hoy en día se enfocan en usar un mensaje de la biblia para alcanzar sus metas pastorales: ofrendas, diezmos y templos, mega templos y mega eventos, para hacerse MEGA-NOMBRES.
Estos pastores detestan promover o crear nuevos pastores pues con ello promueven su propia competencia.
Nuestro Señor y Salvador murió por enseñarnos todo lo contrario. Multitudes le siguieron, pero el nunca dijo vamos y construyamos un templo.
A pesar que multitudes le amaban y apreciaban, el nunca aprecio su vida, fama y comodidad por encima de su llamado al sacrificio y entrega total.
La posición y llamado a ser pastor no es un concurso de belleza, fama, riquezas y confort; no es un concurso de oratoria para ver quien predica más bonito y mejor.
Este llamado es para predicar lo santo, lo recto, lo puro y lo verdadero todo lo cual nunca será visto o aceptado como algo popular.
Ser pastor de Dios es un llamado a perder la vida para poder retomarla y reencontrarla en la resurrección. Es un llamado a sacrificarlo todo: hijos, esposa, bienestar, comodidad, prosperidad y demás por reinar junto con Cristo en su segunda venida.
El llamado No es a construir templos o mega templos, es un llamado a construir vidas y empoderarlas con el poder del evangelio.
Ser pastor es el llamado a liberar vidas de maldiciones, a romper cadenas y a sanar de los tormentos.
Ser pastor de Dios, es ser llamado para interceder y pararse entre el pueblo de Dios y las huestedes infernales de maldad.
Ser pastor de Dios es un llamado a ejecutar y ejercitar el poder de Dios en la tierra tanto en este tiempo como en el tiempo venidero. El pastor de Dios es y debe ser instrumento para ejecutar como lo hizo Moisés "LIBERAR", Elías "CONFRONTAR", Eliseo "LEVANTAR MU***OS", Pedro "SANAR" y todos los demás siervos de Dios, sin ningún compromiso a los Baales y a las doctrinas de demonios.
SI USTED O ALGUIEN QUE USTED CONOCE TIENE ESTE LLAMADO COMUNIQUESE CON MIGO LO MAS PRONTO POSIBLE, PARA ASESORIA, CONSEJERÍA Y PROMOVERLO DE LA FORMA CORRECTA A EJERCER SU LLAMADO, AMEN.
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1 Pedro 2:21
Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas,
1 Juan 2:6
El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo.
Mateo 11: 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Mateo 13: 13 Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.
17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
18 No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
La nueva vida en Cristo
EFESIOS 4: 17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
27 ni deis lugar al diablo.
28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.